Llevo unos días leyendo y escuchando críticas sobre dicha película. He encontrado todo tipo de reseñas: a favor, en contra, otras diciendo que el film es regulero. Cuando ocurre esto ya tengo claro que hay que ir al cine a verla para que cada uno saque su propia opinión.
El cartel de la peli original mucho más molón que el de la versión española. (Lo tenéis al final del post). No negaré que, a priori, después de tragarme la de
"Ángeles y Demonios", no tenía ganas de adaptaciones de best-sellers exitosos, pero ya que se había planteado la ocasión y la compañía era grata tampoco me lo pensé mucho. Además, ¡qué narices!, la peli es sueca y aún me relamo con el recuerdo de aquella joyita que es
"Déjame entrar".
De entrada a mi la película me gustó. Me resulto muy entretenida a pesar de las dos horas y media que dura el largometraje. Por algunos comentarios que me han hecho parece ser que suele ser la reacción de la gente que, como yo, no han leído la novela de Stieg Larsson. Bueno, pues entonces me centraré en las cosas que como película me ha aportado y me han gustado de "Los hombres que no amaban a las mujeres".

En esta película tenemos a Mikael Blomkvist, un periodista de una revista llamada Millennium que se dedica a sacar trapos sucios del mundo de los negocios. En estos momentos Blomkvist está vigilado y acusado de difamación y calumnia contra un poderoso empresario sueco. Dicha empresa ha presentado una querella para arruinar la vida del periodista de forma definitiva. Antes de que el periodista vaya a la cárcel será requerido por otro rico industrial para que le ayude a averiguar qué pasó con su nieta desaparecida, Harriet Vanger, hace ya 40 años.

Por otro lado conoceremos a Lisbeth Salander, una hacker con pintas góticas, carácter esquivo y aparentemente frágil con un oscuro pasado que trabaja para otra importante empresa y que en cierto momento de la investigación de la desaparición de Harriet los caminos de Mikael y Lisbeth se cruzarán para dar lugar a una alianza que intentará arrojar luz a un caso cada vez más peliagudo.
El trabajo de Niels Arden Oplev dista un poco de ser un trabajo pulido. Lo digo por ciertos bailes de raccord
que pude notar durante la proyección, los actores son más que correctos y la música de Jacob Groth cumple su cometido a la perfección (aunque sin destacar). Pero todo esto no es excusa para no meterse dentro de la historia, la cual avanza con un buen ritmo y va haciendo que el espectador sienta interés por los avances de la investigación y por la relación entre los dos personajes principales.

El hecho de que durante la primera parte del film cada personaje vaya por su lado me ha gustado mucho, de hecho me dio la sensación de que viene muy bien para conocer de que palo va el personaje de Lisbeth, mientras que el de el periodista queda claro desde un principio cómo es.

La película, y por extensión obvia el libro, es una crítica a la sociedad sueca en concreto y a la violencia de género en general. Aunque tampoco se moja mucho en el asunto, ni falta que hace, prefiero en este caso la sutilidad, Larsson y Oplev nos desenmascara un poco esa sociedad tan
"polite" a ojos ajenos, pero que , como en todas las culturas con mayor o menor eficacia, ocultan sus secretos y perversiones más oscuras bajo el ambiguo manto de la doble moral. En cuanto al tema del desagradable, pero real, tema de la violencia de género la película nos plantea la siguiente pregunta moral: ¿Qué harías si tuvieras en tus manos la vida de un maltratador, violador y asesino de mujeres?. Pensad que estáis en un lugar dónde nadie os puede ver ni oír...

Me gustaría destacar el personaje de Lisbeth Salander, la cual se me ha antojado como bastante comiquero. Me explico: Lisbeth entraría dentro de esa categoría de heroína con un oscuro pasado, atormentada, maltratatada, que se ha hecho a sí misma a la fuerza y que no está dispuesta a pasar por lo mismo dos veces. Por la forma de actuar parece que su poder para luchar y resistir en la sociedad en la que vive se lo dé el dragón que tiene tatuado por todo su cuerpo y que en cierta escena me dio pie a pensarlo de verdad. De hecho me atrevo a decir que perfectamente podría ser un personaje creado por Frank Miller. Lo podéis comprobar mirando la peli o leyendo el libro, que según me han dicho aún aparece mejor definido el personaje.
Ya que sale a colación lo de la vicisitud entre adaptación cinematográfica y la novela he de decir que sí, quizás el libro sea mejor. Lo que suele decirse en estos casos. Yo romperé una lanza en favor de la película ya que adaptar un tocho de más de 600 páginas te obliga a hacer lo que han hecho los guionistas y es eliminar paja.
Por lo que me han comentado han simplificado mucho al personaje de Mikael, el periodista, a favor del de Lisbeth y han avanzado algunos acontecimientos que desvelan el pasado de ésta y que aparecen sólo en la segunda parte de las trilogía. Por mi parte entiendo ésta última decisión, ya que aunque en el primer libro no es necesario descubrir la infancia de la protagonista para seguir la historia, quizás en el film, cara al "gran público", era casi necesario para justificar las acciones de Lisbeth.

Con todo ello la película de "Los hombres que no amaban a las mujeres" no es una gran película, pero entretiene más que otras peliculejas interpretadas por Tom Hanks y con mayor presupuesto, presenta buenos personajes (como el que he destacado), una buena trama que se desarrolla a buen ritmo y plantea cuestiones morales a intentar solucionar en nuestro interior. Cómo digo, es una de esas que hay que ver para juzgarla bien. (Esta última parrafada me ha quedado un poco "Antonio Gasset", no?). :P

Au!.