Cara de gilipollas es la que se me quedó el otro día al enterarme de que el
"excremento putrefacto de babosa" (a partir de ahora EPB) que agredió la semana pasada a una niña ecuatoriana en el metro de Barcelona a quedado en libertad (provisional, pero al fin y al cabo libre). Y le llamo EPB porque no me parece lógico referirme a éste energúmeno como persona y mucho menos como animal.

Todos habéis visto las imágenes del suceso. Disculpad que no cuelgue el vídeo, pero es que no pienso ensuciar mi blog con semejante documento.
Me parece increíble que la grabación de las cámaras de seguridad no hayan sido suficientes para enchironar al EPB. Sabiendo esto no es de extrañar que más de algún sucedáneo de este tipo se esté frotando las manos y haya sacado la conclusión de que mientras la víctima no vaya al hospital puede estar insultando y pegando coscorrones y pataditas hasta que se canse, ya que éste comportamiento no le va a suponer ningún castigo. Y si no hay ninguna cámara... mejor que mejor, no?.
Otro tema que surgía a raíz de esto fue el de la pasividad del testigo. ¿Pues qué queréis que os diga?. ¿Que el chaval hizo bien o mal en no intervenir?. Habría que ponerse en la piel del muchacho en aquel momento.
Yo, conforme pintaba el panorama, probablemente hubiera actuado de la misma forma. Un tío que tiene una actitud tan agresiva, con esas pintas, que, ni de coña, iba borracho te podría complicar la vida en un visto y no visto. ¿Quién te podía asegurar en ese momento que el EPB no tenía una navajita en el bolsillo?. ¿Quién te asegura que si intervienes en una situación de ese tipo no vas a terminar arrastrando tu propio mondongo hasta el hospital más cercano?. Vamos, que no puedes ir haciéndote el héroe si no tienes las cosas claras. Y si no, que le pregunten al otro chaval que por intentar defender a una chica le pegaron un puñetazo y al caer al suelo quedó en coma muriendo a los pocos días.
Probablemente, si el testigo hubiera estado acompañado por algún amigo o incluso hubieran habido más pasajeros en el vagón, la historia no sería la misma.
Este caso es un claro ejemplo de que la "Justicia" tiene tantos agujeros como un colador y por los cuales se escapan mierdas de esta calaña. Y para mas inri los "programas rosas" van tratando el tema al mismo nivel que la bazofia a la que nos tienen acostumbrados.
¡Qué triste!.
Au!