
Después de ver la anterior película ("El cofre del hombre muerto") me esperaba más bien poco de ésta última. Y finalmente cumplió mis espectativas: otra auténtica patraña pirata según San Disney, solamente soportable si te dedicas a disfrutar de la espectacular banda sonora de Hans Zimmer y de los efectos especiales por ordenador. Mientras que Johnny Depp, Geoffrey Rush y Chow Yun Fat hacen lo que pueden por darle vida a un miserable guión, que es lo que siempre le he echado en cara a esta saga, Keira Knightley y el desustanciado de Orlando Bloom parecen estar decididos a rematarlo con sus patateras actuaciones, en especial la de éste último. Desde luego no creo que sea tan difícil elaborar un guión que, aunque estuviera lleno de tópicos, resultara realmente entretenido. Me parece una lástima que se desperdicie todo ese trabajo artístico (vestuario, maquillaje, decorados, los ya mencionados efectos infográficos, etc,...) en semejante trilogía (y que no sean más!). 170 minutos que se hacen largos. De no haber sido por algunos gags casi-graciosos hubiera decidido axfisiarme con la bolsa de chucherías que llevaba.
En fin, que no me gustó nada la película (pero peor fue la de Spiderman 3).
Si no fuera suficiente con la peli, en Alcoy nos esperan 4 años de

¡Grumete!. ¡Las gaviotas vuelan bajo!. ¡Aprieta la vejiga y el ojete que amenaza tormenta!. ¡Arrrrrrrrr!. ¡Con una botella de ron... popó popó...!
Au!.